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jueves, 10 de marzo de 2011

Ficha Actualización

Ficha Actualizacion

viernes, 25 de febrero de 2011

La hipertextualidad y los formatos

En  la clase práctica hemos continuado con la hipertextualidad, una vez expuestas las clasificaciones de estructura y de enlaces, se ha lanzado una pregunta al aire:

¿Cómo afecta el hipertexto a la configuración de los textos periodísticos?

Estamos acostumbrados a los géneros tradicionales: noticia, crónica reportaje, pero ¿qué sucede cuando le introducimos una pequeña variante? Una variante que pueda modificar todo el contenido.




María José Catalapiedra, experta en periodismo digital, afirma que la hipertextualidad  implica una transformación de los medios tradicionales. En internet no se crea de cero, sino que se recrea lo ya existente. Por tanto algunos géneros siguen siendo los mismos que en los medios convencionales (diferenciación entre información y opinión), pero otros han rebasado esta barrera.

Internet nos abre las puertas hacia un trabajo colectivo, no establecido en los medios convencionales. Podemos considerar colectivo a la introducción de las opiniones de los usuarios, así como incluir en nuestra información elementos que anteriormente no eran propios de nuestros medios (en la prensa videos, audios, etc.).






Otra característica que señala esta autora, y quizás la más importante, es la creciente creatividad  a la hora de mostrar la información. La inclusión de los medios en Internet conlleva a replantearnos la estructura hasta ahora vigente: estructura de la pirámide invertida. Pero en realidad no hay un cambio significativo a la hora de configurar la información lo único que se ha visto un poso trastocado ha sido la clasificación de los géneros informativos:

  • Conectados. Le dan al hipertexto un enfoque identificativo o localizador. El hipertexto es puramente descriptivo y se encaja en la noticia.
  • Documentados. El enfoque es mucho más profundo, de precisión. Encaja en el reportaje multimedia.
  • Diálogos. Le dan al hipertexto un uso interactivo, ponen enlaces a herramientas interactivas: encuestas, entrevistas online, etc.

La clave para diferenciar textos con calidad en Internet es la utilización del hipertexto, ya que es hoy en día uno de los elementos menos utilizados y más beneficiosos.

jueves, 24 de febrero de 2011

La Hipertextualidad

Siguiendo con los paradigmas del nuevo periodismo, la característica analizada hoy en clase es la Hipertextualidad. Es la hermana pobre de las características incluso más aun que la multimedialidad.

Empezaremos definiendo a la hipertextualidad como la capacidad de enlazar unos elementos con otros para complementar el contenido.
A pesar de lo que se pueda pensar este concepto, como la mayoría de los desarrollados en clase, no es algo nuevo, ya estaba desarrollado antes, solo que Internet modifica la forma de aplicarlo. La hipertextualidad la podíamos encontrar en la literatura, cuando en un libro el lector podía elegir el camino que seguir, o incluso en las propias notas a pie de página que aclaraban términos o expresiones arriba utilizados. En los libros anglosajones podemos considerar una práctica de hipertextualidad a la referencias a otros textos dentro de los libros.


La hipertextualidad cambia el concepto de autoría ya que el autor no es el único creador de un discurso, el usuario a través de su experiencia de navegación, puede llegar a crear un discurso diferente y mucho más rico en contenido. Esta es una característica muy enriquecedora para el periodismo.
El paso de la hipertextualidad de la literatura al periodismo online, se ha quedado corta, ya que no solo debemos centrarnos en complementar la información con textos verbales, también podemos considerar la hiperextualidad como enlace a otro tipo de textos: video, imágenes, audio, etc.

En el hipertexto se dan dos tipos de fuerzas contradictorias: una primera expansiva (nos incita a ampliar información) y una fuerza contrayente (quiere retenernos para que el usuario siga leyendo la información de ese sitio). Hay que encontrar un punto medio entre la acción de estas dos fuerzas.

La web nació con el objetivo de compartir conocimiento y enlazar textos, no se trata de enlazar unas páginas con otras, sino de que exista un flujo de contenido entre ellas. La gran cantidad de páginas hablando de lo mismo es un mal ejemplo de hipertextualidad.




Después de estas reflexiones acerca de lo que se entiende por hipertextualidad, el profesor García de Madariaga nos dio una clasificación de estructuras hipertextuales siguiendo la del autor Alejandro Rost:
  • Estructura secuencial es la más elemental, una página nos lleva a otra, los medios convencionales la utilizaban en sus primeros pasos por la web.
  • Estructura jerárquica. La encontramos con cierta facilidad en los formatos tradicionales (portada-secciones-noticas). Facilita la adaptación de un medio online, pero no explotan la hipertextualidad no hacen que el usuario interactúe con su propia estructura. Según Codina esta estructura tiene una serie de ventajas tales como: proporciona una guía de contenido, facilita el mantenimiento, resulta fácil navegar por ella y se pueden añadir capas y enlaces. La web desarrollada en la segunda generación mantiene esta estructura. Permite un volcado rápido de los contenidos ya producidos.
  • Estructura en red. Esta estructura tiene un entramado más complejo, desarrollan más la hipertextualidad. La web se vuelve más abierta e indefinida, el usuario tiene la posibilidad de crear multitud de lecturas. Para el periodismo esta estructura puede resultar demasiado incierta, puede crear cierta inseguridad en la navegación.
    El término de la Web Semántica (tratado en anteriores clases) puede hacer referencia a esto, su objetivo es crear una variedad de caminos sin que se conviertan en laberintos.
  • Estructura mixta. Es una estructura en la que se juntan cierto grado de jerarquía con la incertidumbre. Esta estructura es la que más veces nos vamos a encontrar cuando visitemos periódicos online. Mantiene una jerarquía para situar al usuario en todo momento, pero permite libertad de movimientos.
             
Siguiendo con las clasificaciones el profesor nos expuso como se clasificaban los enlaces según diferentes criterios:
Siguiendo el criterio un criterio estructural podemos diferenciar entre enlaces estructurales, semánticos y de contenido.
  • Enlaces estructurales. Son los encargados de organizar la ya nombrada estructura jerárquica de la web. Permiten saber dónde estamos, de dónde venimos y dónde podemos ir a continuación. (Jacob Nielsen).
  • Enlaces semánticos. Son aquellos que nos encontramos en la propia información, hacen referencia a lo indefinido, permiten que el lector llegue a la fuente de información y amplíe. Dentro de estos enlaces podemos encontrar una subdivisión según las características del contenido hacia el que nos direccionan: información reciente, información documental (profundización), información cronológica (ubicar la información con respecto a otra), información participativa (encuestas, alertas, etc.)
  • Enlaces de contenido. Es una especie de mezcla de las dos anteriores.

Otro criterio por el que podemos clasificar los enlaces es el espacial, así diferenciamos entre:
  • Enlaces internos. Conectan páginas que pertenecen a la misma sección
  • Enlaces externos. Son aquellos que nos sacan de la web en la que estamos e incluso podemos encontrarnos con la variante de que se abran en una nueva ventana.

La última clasificación se hace bajo el criterio de la morfología.
  • Enlaces textuales. Nos direccionan hacía un contenido basado en texto verbal.
  • Enlaces multimediáticos. El contenido predominante es fotografías, videos, audios, etc.

Otra diferencia que podemos encontrar en los enlaces, pero que no está dentro de ninguna clasificación, es en relación a si encontramos los enlaces incluidos en el texto (subrayados) o en los márgenes (enlaces recomendados).
La hipertextualidad no es una característica que se deba cuantificar, no es importante el número de enlaces de una página si no la calidad de los mismos.

http://comunicacion.idoneos.com/index.php/364287

viernes, 21 de enero de 2011

Manifiesto por Una Red Neutral

Manifiesto Por Una Red Neutral

El control en Internet

El periodismo multimedia es uno de los espacios más abstractos y menos definidos, tanto en contenido, como en su regulación. Los derechos de los usuarios en Internet no son nada concretos.
Estudiados los textos propuestos, podemos decir que el común denominador de todos ellos es el control de la información en la red, no solo en los países autoritarios, sino en los considerados democráticos y con plenitud de libertades.

El control es uno de los términos más empleados por los medios de comunicación cuando hablan de la Red, tanto refiriéndose a la posible censura, como al descontrol de la información, parce contradictorio, pero ambas situaciones tienen cabida en este espacio indefinido.



En  países autoritarios como China, Cuba o Irán; son muchos los mecanismos puestos en pie por el Gobierno para intentar controlar la actividad de la población en el ciberespacio, así como su acceso a la información. Pero esto nos solo ocurre en dichos países, también se dan casos en los países denominados democráticos: En EEUU el país con más accesos a Internet, los proveedores están bloqueando a los usuarios por  intentar descargarse archivos a través de sistemas P2P. “Guerra por la libertad en Internet” (El País 11/03/2010)


Aquí volvemos a abrir el tema de la "neutralidad en la red", este tema cuestiona si los proveedores del servicio web controlan las acciones de los usuarios, y en caso afirmativo si es posible que los proveedores tomen represalias en los casos que no se beneficien.

La tecnología ha avanzado a mayor velocidad que las normas, por tanto en un espacio que se define como común, la normativa impuesta por cada país queda obsoleta, ninguna es capaz de abarcar todos los espacios de este complicado universo. Debemos tener en cuenta que si en algún momento se crea una normativa común y global esta deberá estar sujeta por el deber a respetar el derecho  a la intimidad y a la libertad de expresión, pero ¿Es necesaria esta regulación?

Del debate surgido en clase, podemos sacar la conclusión de que dicha normativa no es necesaria. Al igual que en la vida offline, en Internet el usuario es libre de publicar cualquier información. Cada individuo debe saber que actuaciones son correctas y cuáles no. Cuando un usuario sube un video delictivo a la red, esta acción es responsabilidad última del usuario, ya que el proveedor, en teoría, no tiene mecanismos para saber su contenido. “Juicio de las reglas de Internet” (El País 26/02/2010)

En cuanto a la suplantación de identidad, que se nos plantea en otro de los textos, cada uno es capaz de, al igual que en la vida real, poder saber que información es real y cuál te debes de creer.
Frente la polémica de que ciertos aspectos de tu vida no quieres que aparezcan en Internet, solo se puede decir que si es real, aparecerá. Por otro lado, los usuarios en realidad no reivindican que esos datos estén, porque como ya hemos dicho son datos reales y no se pueden borrar, sino que en las consultas a buscadores estos datos queden reflejados.
La solución se lograría introduciendo un nuevo protocolo de búsqueda que restringa cierta información, pero entonces nos encontraríamos en una situación en que estas acciones podrían considerarse cierta manipulación de la información. “Quiero que Internet se olvide de mi” (El País 27/01/2011)

Los usuarios de Internet dejan una huella en la Red que es imborrable:  las páginas web que visitan, sus correos, sus redes sociales, sus documentos y datos personales. Todos estos datos son almacenados por si en un futuro deben investigarse, por tanto el control en Internet es inevitable por mucho que los usuarios  quieran vencerlo. Ademas debemos ser conscientes que al igual que somos responsables de nuestros actos en la vida offline, también los somos de nuestras actuaciones en la Red.