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jueves, 3 de marzo de 2011

El periodismo del nuevo siglo

Según Ramonet, la figura del periodista en nuestros días no es necesaria, ya que se ha convertido en un mero retocador de noticias. La profesión de periodismo se ha taylorizado. La sociedad conoce a los periodistas que están delante de la cámara sin pensar que los que de verdad alimentan el sistema están por detrás. Ramonet se plantea una pregunta que nosotros también nos hemos planteado en clase: ¿Desaparecerá la profesión del periodista?

Antes se podía definir la profesión a través de tres esferas: información, cultura y comunicación, pero desde que se ha producido la revolución tecnológica y económica estamos asistiendo a una absorción de las dos primeras por parte de la comunicación.

En el caso de la cultura podemos justificar esta absorción, por la transformación de todo tipo de cultura en cultura de masas. Pero en el caso de la información debemos detenernos en tres aspectos diferentes:
  • El aumento de la cantidad de información que actualmente hay en circulación
  • El incremento de la velocidad, desde hace unos años informar está íntimamente ligado con la velocidad, por ello se priman las conexiones en directo o ser los primeros en publicar una noticia.
  • La pérdida de valor de la información, al centrarnos en la instantaneidad la calidad merma, ser los primeros conlleva no siempre contrastar la información.


Al igual que estas tres esferas el proceso comunicativo en los medios podía definirse a través de una triangulación. El acontecimiento era transmitido por el ciudadano al periodista, este lo analizaba contextualizaba y lo devolvía a la sociedad. Ahora se entiende este proceso de comunicación como un eje, en el cual se encuentra en un extremo el ciudadano y en el otro el acontecimiento y en medio el periodista, haciendo las veces de un cristal transparente. Por ello se dice que el intermediario no es necesario, que la sociedad puede informarse sola.  Se ha impuesto la idea de “ver es comprender”. Aquello que nosotros vemos por la pantalla es lo que está ocurriendo en la realidad, cuando en realidad hay una mediación.




“El sistema actual transforma asimismo el propio concepto de verdad. El sistema en el que evolucionamos funciona de la siguiente manera: si todos los medios de comunicación afirman que algo es cierto, entonces ¡es cierto! Si la prensa, la radio o la televisión dicen que algo es cierto, pues es cierto, aunque sea falso. Evidentemente, los conceptos de verdad y mentira han variado. El receptor no tiene más criterios de apreciación, ya que sólo puede orientarse comparando las informaciones de los diferentes medios de comunicación. Y si todos dicen lo mismo, está obligado a admitir que es verdad”.

Hasta ahora podíamos ver que en el mundo de la comunicación existían tres sistemas: texto, imagen y sonido, y que cada uno de ellos desarrollaba una tecnología comunicativa. Desde la revolución tecnológica, se puede enviar todo junto o separado. Hoy en día todo circula de la misma manera y a la velocidad de la luz utilizando un sistema binario basado en los dígitos 0 y 1.

Antiguamente la información era escasa y proporcionaba poder a quienes la poseían, por tanto cuanto más información tenias más libre eras. Actualmente poseemos un numero de información abrumador y se nos plantea la paradoja de si a cuanta más información recibimos somos menos libres. La información no se debe medir por cuantía sino por calidad.

jueves, 24 de febrero de 2011

La Hipertextualidad

Siguiendo con los paradigmas del nuevo periodismo, la característica analizada hoy en clase es la Hipertextualidad. Es la hermana pobre de las características incluso más aun que la multimedialidad.

Empezaremos definiendo a la hipertextualidad como la capacidad de enlazar unos elementos con otros para complementar el contenido.
A pesar de lo que se pueda pensar este concepto, como la mayoría de los desarrollados en clase, no es algo nuevo, ya estaba desarrollado antes, solo que Internet modifica la forma de aplicarlo. La hipertextualidad la podíamos encontrar en la literatura, cuando en un libro el lector podía elegir el camino que seguir, o incluso en las propias notas a pie de página que aclaraban términos o expresiones arriba utilizados. En los libros anglosajones podemos considerar una práctica de hipertextualidad a la referencias a otros textos dentro de los libros.


La hipertextualidad cambia el concepto de autoría ya que el autor no es el único creador de un discurso, el usuario a través de su experiencia de navegación, puede llegar a crear un discurso diferente y mucho más rico en contenido. Esta es una característica muy enriquecedora para el periodismo.
El paso de la hipertextualidad de la literatura al periodismo online, se ha quedado corta, ya que no solo debemos centrarnos en complementar la información con textos verbales, también podemos considerar la hiperextualidad como enlace a otro tipo de textos: video, imágenes, audio, etc.

En el hipertexto se dan dos tipos de fuerzas contradictorias: una primera expansiva (nos incita a ampliar información) y una fuerza contrayente (quiere retenernos para que el usuario siga leyendo la información de ese sitio). Hay que encontrar un punto medio entre la acción de estas dos fuerzas.

La web nació con el objetivo de compartir conocimiento y enlazar textos, no se trata de enlazar unas páginas con otras, sino de que exista un flujo de contenido entre ellas. La gran cantidad de páginas hablando de lo mismo es un mal ejemplo de hipertextualidad.




Después de estas reflexiones acerca de lo que se entiende por hipertextualidad, el profesor García de Madariaga nos dio una clasificación de estructuras hipertextuales siguiendo la del autor Alejandro Rost:
  • Estructura secuencial es la más elemental, una página nos lleva a otra, los medios convencionales la utilizaban en sus primeros pasos por la web.
  • Estructura jerárquica. La encontramos con cierta facilidad en los formatos tradicionales (portada-secciones-noticas). Facilita la adaptación de un medio online, pero no explotan la hipertextualidad no hacen que el usuario interactúe con su propia estructura. Según Codina esta estructura tiene una serie de ventajas tales como: proporciona una guía de contenido, facilita el mantenimiento, resulta fácil navegar por ella y se pueden añadir capas y enlaces. La web desarrollada en la segunda generación mantiene esta estructura. Permite un volcado rápido de los contenidos ya producidos.
  • Estructura en red. Esta estructura tiene un entramado más complejo, desarrollan más la hipertextualidad. La web se vuelve más abierta e indefinida, el usuario tiene la posibilidad de crear multitud de lecturas. Para el periodismo esta estructura puede resultar demasiado incierta, puede crear cierta inseguridad en la navegación.
    El término de la Web Semántica (tratado en anteriores clases) puede hacer referencia a esto, su objetivo es crear una variedad de caminos sin que se conviertan en laberintos.
  • Estructura mixta. Es una estructura en la que se juntan cierto grado de jerarquía con la incertidumbre. Esta estructura es la que más veces nos vamos a encontrar cuando visitemos periódicos online. Mantiene una jerarquía para situar al usuario en todo momento, pero permite libertad de movimientos.
             
Siguiendo con las clasificaciones el profesor nos expuso como se clasificaban los enlaces según diferentes criterios:
Siguiendo el criterio un criterio estructural podemos diferenciar entre enlaces estructurales, semánticos y de contenido.
  • Enlaces estructurales. Son los encargados de organizar la ya nombrada estructura jerárquica de la web. Permiten saber dónde estamos, de dónde venimos y dónde podemos ir a continuación. (Jacob Nielsen).
  • Enlaces semánticos. Son aquellos que nos encontramos en la propia información, hacen referencia a lo indefinido, permiten que el lector llegue a la fuente de información y amplíe. Dentro de estos enlaces podemos encontrar una subdivisión según las características del contenido hacia el que nos direccionan: información reciente, información documental (profundización), información cronológica (ubicar la información con respecto a otra), información participativa (encuestas, alertas, etc.)
  • Enlaces de contenido. Es una especie de mezcla de las dos anteriores.

Otro criterio por el que podemos clasificar los enlaces es el espacial, así diferenciamos entre:
  • Enlaces internos. Conectan páginas que pertenecen a la misma sección
  • Enlaces externos. Son aquellos que nos sacan de la web en la que estamos e incluso podemos encontrarnos con la variante de que se abran en una nueva ventana.

La última clasificación se hace bajo el criterio de la morfología.
  • Enlaces textuales. Nos direccionan hacía un contenido basado en texto verbal.
  • Enlaces multimediáticos. El contenido predominante es fotografías, videos, audios, etc.

Otra diferencia que podemos encontrar en los enlaces, pero que no está dentro de ninguna clasificación, es en relación a si encontramos los enlaces incluidos en el texto (subrayados) o en los márgenes (enlaces recomendados).
La hipertextualidad no es una característica que se deba cuantificar, no es importante el número de enlaces de una página si no la calidad de los mismos.

http://comunicacion.idoneos.com/index.php/364287

jueves, 3 de febrero de 2011

Nuevos paradigmas de la Comunicación

Desde hace unas décadas la profesión de periodista está en decadencia. La venta de periódicos desciende, la profesión se somete a una política de reducción de costes y la información es tratada como mercancía. Estas causas forman un bucle que lo único que hacen es hundir cada vez más este sector: si no se venden periódicos, no hay presupuesto para crear buenas noticias y sin buenas noticias los lectores no compran periódicos o ¿esto tan solo es una escusa?


Una de las teorías más oídas  es que debido a Internet, el periodismo ha perdido calidad y esta es una de las causas de su decadencia, esto es verdad, pero debemos matizar algunos aspectos. Internet ha trastocado gran parte del paradigma que teníamos hasta el momento con los medios de comunicación de masas, pero no todos estos cambios resultan perjudiciales:

Universalidad. Internet es un medio de comunicación de uso público, cualquiera puede acceder a ella, ya que utiliza un protocolo abierto (IP). Pero debemos tener en cuenta que tan solo el 10% de la población mundial tiene acceso a la Red. Estamos ante una brecha digital que puede deberse a varios motivos: brecha económica,  brecha de usabilidad (no todos nos conectamos para lo mismo) y brecha de poder.

Interactividad. El primer cambio significativo que hemos podido notar con la llegada del ciberespacio, es  que antes los medios de comunicación de masas utilizaban una forma unilateral de comunicación, es decir, eran los medios los que creaban la información para una gran masa y esta la consumían. Pero con las posibilidades de Internet, ahora los mismos lectores pueden convertirse en emisores de información, los roles se pueden intercambiar, estamos  en un punto que somos capaces de reproducir la mecánica de la conversación.

Personalización. Al existir esa posibilidad de creación por parte de todos, los temas a tratar se multiplican. La Red es capad de satisfacer las necesidades informativas de cada usuario en particular, incluso configurar al portada de nuestros periódicos. Cada vez se usan menos los grandes referentes y  la agenda pública, por lo tanto el riesgo que corremos es no tener una opinión pública.
En los años ochenta se hablaba del paso del Broadcasting al Narrowcasting, se iba haciendo cada vez más una programación dedicada a un número de audiencia reducido y no a la gran masa como anteriormente. En los noventa se habla de un nuevo concepto, Pointcasting, la producción se especializa en perfiles concretos, incluso la publicidad se muestra según la búsqueda realizada por el usuario.

Multimedialidad. Como hemos dicho en otras entradas, internet es  una de las máximas expresiones de la convergencia tecnológica. Esto ha sido posible gracias a la digitalización de contenidos de los diferentes medios (radio, prensa, televisión). De esta convergencia surge la teoría de la sustitución de unos medios por otros, es decir, que con la aparición de Internet los medios anteriores están condenados a la extinción, pero esto no es cierto, Internet complementa la información dada en el resto de los medios.

Hipertextualidad. Internet ha trastocado la forma de escribir y de leer tradicional (de forma lineal), por una de módulos. Los módulos se pueden enlazar con cualquier otro texto de la Red. Se asemeja a un modelo estructural como el pensamiento (almacenado y recuperación). Un claro ejemplo de esta hipertextualidd son las páginas dinámicas, aquellas que se actualizan con el tiempo según la base de datos a la que esté conectada, en contrapunto a esta definición podemos hablar de las webs invisibles. Debemos tener en cuenta que el volumen de información disponible es quinientas veces mayor al meramente visible.
Otro concepto unido a este parámetro de hipertextualidad, es el de la Web Semántica, con ella se busca una mayor transparencia en la red, que la información sea cada vez más accesible para los usuarios. Una de las hipótesis que se formulan es la de acercar los motores de búsqueda con el lenguaje natural de las personas, para que las búsquedas sean mas satisfactorias.

Actualización. La era de la información a tiempo real nació con los canales “24 horas”, que consistía en la emisión continua de noticias. Internet nos permite un seguimiento de la información al minuto, se produce una nueva temporalidad mediática: la era del directo permanente. Esta obsesión por ser los primeros en muchas ocasiones pasa factura. Se produce una crisis en los mecanismos tradicionales de control, verificación y contraste de fuentes. Podemos dejar a un lado todos estos importantes elementos, que son a fin de cuentas lo que hacen que el periodismo sea lo que es, con tal de dar la noticia los primeros.
Con esta sensación de estar viendo las cosas en directo, el usuario puede pensar que aquello que ve es la realidad y olvidarse de que existe una mediación, que los medios siguen estando en medio para hacer llegar las imágenes y por ello no es la realidad tal cual existe, sino lo que quieran mostrarnos: Crisis de Inelegibilidad.

Abundancia. Internet nos ofrece un espacio ilimitado para hacer pública la información, podemos estirar el texto todo lo que queramos, aunque debemos tener en cuenta que la atención del usuario si es limitada. Los bajos  y homogéneos costes de mantenimiento de dicha información, han hecho que los medios de comunicación se reproduzcan en este ámbito.

Mediación.  Esta es una de las principales causas de la pérdida de identidad del periodismo, en un mundo donde hay tanta interacción y todos se pueden convertir en emisores de información ¿Qué lugar le queda al periodista?
No podemos hablar de una desmediación, sino de una remediación, la mediación no desaparece, sino que se expande, podríamos decir que es una pérdida de calidad. La tarea del periodista de contrastar, verificar y dar a conocer la información, queda suprimida, es la misma fuente la que da la información.  Muchas veces esta información puede no resultar ser del todo cierta o no estar bien comunicada, es aquí donde se nota la ausencia de la mano del periodista.
Algunas de las soluciones que se nos plantean ante esta problemática situación para la profesión es que en un mundo en el que cada día escriben más personas  que saben de menos cosas, el periodista debe cambiar al perfil profesional, adaptarse a todas las nuevas herramientas a su disposición y satisfacer las exigencias del sector. Otra de las soluciones es ampliar las parcelas temáticas, no centrarse exclusivamente en aquellos temas de los que todo el mundo escribe, sino ejercer esa característica investigadora que con las nuevas tecnologías se ha perdido. El periodista tiene la posibilidad de dar a conocer al público información hasta ahora desconocida.

Texto de apoyo